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miércoles, 19 de junio de 2019

ESCAPADA A NARBONA Y ALREDEDORES (II) - Abril 2019

Viene de Escapada a Narbona y alrededores

Este viaje a Narbona tenía dos puntos fuertes: visitar la Reserva Africana de Sigean y cenar en Les Grands Buffets. Y ambos los teníamos encajados en el mismo día, el sábado de Semana Santa. Esto no fue debido a una mala planificación nuestra o a querer ver cuantas más cosas mejor, sino que las circunstancias mandaron.


Les Grands Buffets es un restaurante muy conocido en la zona, del cual teníamos muy buenas referencias. Cuando programamos una escapada intentamos en la medida de lo posible hacer turismo gastronómico, ya que lo disfrutamos mucho. Así que teníamos claro que queríamos conocer este local. Como he comentado antes es un sitio muy solicitado, de manera que las reservas hay que hacerlas con cierta antelación. En los días que nosotros íbamos a estar por allí quedaba un huequito: el sábado a las 19:00h (como todos sabemos, a la que traspasas fronteras la hora de la cena se adelanta que no veas). Así que este plan era inamovible. Por otro lado, podríamos haber hecho la visita a Sigean el domingo pero la previsión del tiempo pintaba mal. De hecho llovió durante parte de la mañana. Así que fue un acierto adelantarlo al sábado aunque tuvimos que ir un poco más acelerados de lo que nos apetecía.

La Reserva Africana de Sigean es un parque de animales cuyo objetivo principal es la conservación de especies, la mayoría de origen africano, pero también fauna local. Está ubicado entre Perpignan y Narbona. Aquí unas cuantas fotos, profesionales abstenerse de comentarios:










Como su propio nombre indica no es un zoológico al uso, sino que los animales disponen de vastísimas extensiones de terreno donde conviven en semilibertad. Eso sí, están separados por grupos. Los hervívoros juntos, los carnívoros en otro lado, las aves tienen su charca, los reptiles la suya, etc. La mayor parte de la visita se realiza en vehículo propio, circulando por senderos señalizados estrictamente. Los animales se ven según a ellos les plazca ya que, como he dicho antes, están libres y se van paseando por ahí. Así que a unos se les ve de cerca, a otros de lejos y si al león le apetece echarse la siesta detrás de una roca, pues no se le ve. Hay otra parte que se puede ver a pie, en una excursioncilla de un par de horas mínimo.

En general nos gustó la reserva aunque la vimos con cierta prisa. Lo ideal es planificar todo un día allí ya que realmente es inmensa y hay restaurante y zonas de picnic así que se puede comer allí mismo. E ir temprano, claro, porque los festivos se forman unas colas espectaculares en las taquillas de entrada. Otro truco, si no os queréis pasar allí todo el día, es ir después de comer (teniendo en cuenta el horario de cierre). La afluencia de visitantes es mucho menor.

Aquí el primate mirando al horizonte
Y de la sabana africana, a casa a descansar y a adecentarnos para nuestra cena en Les Grands Buffets.

Nos escamamos un poco cuando al poner la dirección en el GPS, éste nos llevó a un polígono industrial. Y aún nos sorprendió más cuando ya en el polígono vimos que el restaurante estaba dentro de un módulo en forma de pirámide, compartiendo espacio con un gimnasio y una bolera. ¿Pero esto no era un restaurante gourmet?

Cuando llegamos estaba cerrado pero al poco empezó a formarse una cola larguísima de gente y allí que nos pusimos. Y sí, efectivamente, cuando abrieron las puertas vimos que el gran buffet de productos gourmet estaba allí en el polígono...

Les Grands Buffets es un restaurante tipo buffet libre, es decir, se te asigna una mesa y tú te levantas cuantas veces quieres a servirte lo que te apetece. Pero a diferencia de lo que conocemos por aquí, tienes un camarero que te atiende si lo necesitas, la decoración es elegantísima y lo más importante, la comida es de alta calidad. Está representada toda la gastronomía tradicional francesa. Son especialmente espectaculares las zonas de quesos, de patés y de mariscos.





Y los postres, claro...


Como pone en su propia web... ¿Y todo esto cuánto vale?. Pues en 2019, 38€ por cabeza, menores de 6 años gratis. Así que para quién le interese la gastronomía es una experiencia super recomendable. Eso sí, hay que reservar con bastante antelación. Además hay varios turnos de comidas, así que si escoges el turno de las 19:00 como nosotros, te comprometes a dejar la mesa libre en dos horas, para que la vuelva a ocupar el turno de las 21. Pero vamos, que nosotros estuvimos las dos horas pactadas y salimos de allí rodando.

Continuará...

Relato de viaje a Narbona y alrededores, por Miriam.

sábado, 18 de mayo de 2019

ESCAPADA A NARBONA Y ALREDEDORES - Abril 2019

Este año 2019, por diversos motivos que no vienen a cuento, va a ser un año de pequeños viajes. Cercanos y de corta duración y ante todo no muy complicados de organizar. Para este tipo de viajes siempre es fácil echarle un ojo al país vecino, Francia, que turísticamente hablando pocas veces decepciona.

Durante la Semana Santa de 2019 disponíamos de 4 días libres, de viernes a lunes de Pascua. Como hacía tiempo que nos rondaba por la cabeza la idea de visitar la Reserva Africana de Sigean, pensamos que este era el momento idóneo para hacerlo. En este relato de viaje a Narbona y alrededores explico nuestras peripecias por el departamento francés de Aude, una zona que evidentemente da para muchísimo más que lo que aquí se explica.

Pusimos el campo base en las afueras de Narbona, ciudad que no conocíamos y que nos daba juego para visitar varias cosas a su alrededor. Nos instalamos en una casa rural en medio de un campo de viñas, el Domaine de Beaupré, con su piscina (que no usamos), su gallinero y su desayuno francés incluido, la mar de rico. En esta zona muchos de los chateaux se han pasado al turismo rural y hay bastantes opciones de alojarse en pleno campo pero a pocos minutos de la ciudad.


Domaine de Beaupré
Aquí unas amigas

NARBONA

A pesar de ser la ciudad más poblada del departamento del Aude, Narbona siempre se ha visto ensombrecida por la hiper conocida y turística Carcasona. Así que a su favor tiene que es una ciudad tranquila, con un casco histórico bonito, compacto y fácil de ver. Nosotros la conocimos en un par de paseos por las tardes, aprovechando que en abril los días empiezan a alargarse.

De hecho, para ver los puntos más destacados solo hay que localizar el Canal de la Robine (arteria de la ciudad) y seguir su curso. A un lado tenemos la zona de la Cité y al otro lado el barrio de Bourg. Pegaditas al canal, la Cours de la Republique y la Cours Mirabeau son peatonales y están salpicadas de terrazas para tomar algo o bancos a la sombra de los plataneros. La función del Canal de la Robine es conectar el famoso Canal du Midi con el mar Mediterráneo. Ambos son Patrimonio de la Humanidad.


Canal de la Robine
Una de las curiosidades que podemos ver sobre el propio canal es el Pont des Marchands (Puente de los Mercaderes), uno de los pocos puentes habitados que aún hay en Francia. Para más inri el puente sigue el trazado de la Via Domitia, calzada romana que hace siglos unía Italia y España cruzando Narbo Martius y de la cual pueden verse restos bien conservados en la plaza del Ayuntamiento.

Canal de la Robine con el Puente de los Mercaderes y el Palacio Arzobispal al fondo.
Y de premio, procesión de Semana Santa
Desde la misma plaza del Ayuntamiento puede accederse al recinto del Palacio de los Arzobispos, conjunto de edificios notables de la ciudad que incluyen el Palacio Viejo y  la Catedral de los Santos Justo y Pastor. Los accesos al recinto y a la catedral son libres y gratuitos, a diferencia de los accesos al Museo Arqueológico y de Historia, que también se encuentran ubicados allí.

Detalles de la zona monumental

Detalles de la zona monumental

La Catedral gótica comenzó a construirse en el siglo XIII y curiosamente está inacabada, ya que para completar su construcción se tenían que tirar abajo las murallas de la ciudad. En esas épocas no estaba la cosa como para quedarse sin murallas, así que el proyecto quedó a medias hasta el día de hoy. Esta característica hace que la entrada, el órgano o incluso los bancos para los feligreses estén ubicados de forma diferente a lo que estamos acostumbrados. El ala inacabada puede apreciarse perfectamente rodeando el edificio. Por otro lado, el claustro con sus gárgolas nos pareció especialmente bonito aunque estaba en obras cuando lo visitamos.


Claustro

Claustro

Ala incompleta
Saliendo del recinto monumental podemos adentrarnos a pasear en el entramado de callejuelas medievales que componen el antiguo barrio de la nobleza y el clero.

Por otro lado, si atravesamos alguno de los puentes para llegar a la orilla opuesta del canal llegaremos a la zona de Bourg, el otro barrio medieval, esta vez habitado por familias burguesas y comerciantes varios. En este barrio hay dos puntos fuertes, la Basilique de St. Paul y el mercado de Les Halles. De este último dicen que es uno de los más bonitos de Francia, pero nosotros nos quedamos sin verlo porque como todo mercado, solo abre por las mañanas. Además de visitarlo, se puede comer dentro, bueno, bonito y barato.


Plaza de las 4 fuentes, Le Bourg
Cotilleando por la red vimos que Narbona suele ser un sitio de paso al que no se le dedica demasiado tiempo, así que no teníamos las expectativas muy altas. Por eso precisamente nos llevamos una sorpresa grata al descubrirla poco a poco, nos pareció bonita y muy agradable para pasearla ya que no está nada masificada. Aunque como siempre nos dejamos cosas en el tintero. No solo en la ciudad, ya que corta distancia pueden visitarse diversas abadías y castillos estupendamente conservados, no en vano estamos en el País Cátaro... Pero no eran el objetivo de este viaje así que otra vez será. Si llevan siglos en pie podrán esperarnos un poquito más.

A nosotros esta vez nos interesaban más los animales salvajes.

Continuará...

Relato de viaje a Narbona y alrededores, por Miriam.