sábado, 12 de agosto de 2017

VACACIONES EN CRETA (II) - Junio/Julio 2017

... Viene de Vacaciones en Creta

Habíamos dividido nuestra semana y pico de vacaciones en Creta en dos partes. Los 4 primeros días los pasaríamos a pie de playa y los 3 últimos en alguna zona rural del interior de la isla. Lo primero que tuvimos que decidir es qué parte de la isla queríamos ver. Creta tiene una extensión de 8000 Km2 y aunque la mayoría de las carreteras están en buen estado, es muy montañosa, de manera que las distancias no son cortas. Además nosotros somos “slow-tourists”, es decir, no queremos volver a casa más cansados de lo que salimos, así que solemos tomarnos los viajes con mucha calma. Por lo tanto, centramos nuestra visita en la mitad oeste, donde se encuentran Chania, la garganta de Samaria y otros puntos turísticos fuertes de Creta.

Los primeros días nos alojamos en los apartamentos JeChrina, a unos 4 km de Chania, en la localidad de Agious Apostolous. Es un pequeño complejo de gestión familiar, con piscina y un restaurante de cocina casera. Lo encontramos en Booking muy bien de precio y estuvimos estupendamente. Nuestro plan del día a día era: excursión por la mañana, comer fuera, siesta y piscina por la tarde y paseíto nocturno en Chania.

Paseo marítimo de Agious Apostolous



Playa de Elafonissi

Para nuestra primera excursión no fuimos nada originales y escogimos Elafonissi, una playa situada en el suroeste de Creta, a unos 75 km de Chania. Está considerada de las mejores (si no la mejor) de la isla, así que las expectativas eran muy altas. Estudiando el mapa, nos planteamos dos opciones de camino. La que no escogimos, era ir por carretera hasta Paleochora, en el sur, y una vez allí intentar coger un barco que nos llevara a Elafonissi. Esta posibilidad la habíamos leído por algún sitio en internet y nos hacía gracia, por combinar dos visitas diferentes el mismo día. El tema es que una vez allí no pudimos llegar a concretar si existía el mencionado barco (nadie lo sabía), de manera que acabamos decantándonos por la opción segura, el camino directo Chania - Elafonissi beach. No hay problema en llegar, ya que la zona es muy turística y está bien señalizada. Eso sí, recomendamos madrugar, porque TODOS vamos a Elafonissi.


Para compensarnos, el camino nos gustó mucho. La carretera va bordeando la garganta de Topolia, un desfiladero con impresionantes paredes de piedra. Desde Topolia pueblo se accede a una ruta de senderismo por el cañón, de aproximadamente hora y media. Nosotros nos conformamos con fotografiarlo desde arriba, apartándonos de la carretera en algunos puntos señalados como “nice view”. En ninguno de ellos faltaba un tenderete con productos locales a la venta (no sé si las ganancias llegaban a compensar tremendo calor, pero en fin, hay que ganarse la vida…). En esta zona puede visitarse la cueva de Santa Sofía, pero nosotros vimos varios autobuses parados en las escaleras de acceso y nos pudo la pereza…  

Garganta de Topolia 

Garganta de Topolia - Carretera a Elafonissi


Tras una hora y algo de curvas, llegamos a la zona de Elafonissi. Antes de llegar a la playa propiamente dicha hay una amplia zona para aparcar. No os esperéis un parking acondicionado, es un área de tierra donde cada uno aparca donde le parece y si puedes pillar árbol con sombra, mejor. Caminas por unas pasarelas de madera y… ahí está. La playa tiene una extensión enooooorme, así que aunque había mucha gente, no nos sentimos agobiados. Los colores del agua abarcan toda la paleta del verde y el azul y la arena es blanca y rosa! Hay varios chiringuitos salpicados por aquí y por allá y es posible alquilar hamacas y sombrillas. Nosotros somos un poco huraños y no nos gusta estar cerca de la gente, así que no solemos hacer estas cosas, pero estando a más de 40 grados toda protección es poca así que nos alquilamos sombrillita y 2 hamacas (por unos 7 € todo), en primera línea. Para ir con niños, la playa es una gozada. Por mucho que andes, parece que el agua nunca llega a cubrir más allá de las rodillas. Una de las posibilidades es caminar hasta la “isla de los ciervos”, que está justo enfrente. Como el agua no tiene apenas profundidad hay quién pilla sus bártulos y con los brazos en alto se va hacia la isla a buscar intimidad.

Playa de Elafonissi

Playa de Elafonissi

Estuvimos a remojo hasta el mediodía. Ya de vuelta, nos paramos a comer en una de las muchísimas tabernas que hay por el camino. Aquí aprendimos que en Creta suelen regalar algo de postre (fruta, un pastelito, helado) y un chupito de licor.


 Monasterio de Agia Triada y Lago Kournas


Para la excursión mañanera de nuestra segunda jornada en Creta, escogimos una ruta alejada de las playas. Nos apetecía ver el monasterio de Agia Triada (Santísima Trinidad), de culto ortodoxo como la mayoría en Grecia y del cual teníamos buenas referencias. Este monasterio se encuentra en la península de Akrotiri, relativamente cerca de nuestro alojamiento. Desde Chania hay que tomar la dirección al aeropuerto y unos kilómetros antes ya hay indicaciones al monasterio (Agia Triada Moni). Hubo algún momento en que pensamos que nos habíamos equivocado de camino, ya que la carretera se adentra cada vez más en la montaña y no parece que el aeropuerto pueda estar ahí…. Acabamos de convencernos de que íbamos bien cuando nos cruzamos con el autobús que hace la ruta Aeropuerto-Chania. Al llegar al recinto, dejamos el coche en la explanada de tierra que hace de parking y volvemos a enfrentarnos a los 40 grados del exterior, con nuestras gorras, crema solar y botellitas de agua. La imagen del guiri clásico, vamos. En el arco de entrada había un señor vendiendo tickets (2€ por cabeza) y que sin mucho diálogo me tendió una especie de pareo negro para que me tapase las piernas. Hay que ir vestidos con cierta decencia para entrar y yo llevaba pantalón corto (y fucsia). Había poquísima gente, así que disfrutamos la visita. El recinto está muy bien cuidado y es un remanso de paz. Los jardines están plagados de bunganvillas y palmeras. Las cúpulas bizantinas de la iglesia son preciosas. La iglesia es pequeña y cuenta con una nave central y un par de capillas. Su interior está ornamentado hasta el último detalle, como corresponde a los templos ortodoxos, con lámparas, velas y figuras del pantocrátor, la virgen y los apóstoles correspondientes. Otro mundo el de los cristianos ortodoxos.

Entrada al recinto 

Agia Triada

Agia Triada

Agia Triada
A escasos 5 km de Agia Triada y escondido en las montañas hay otro monasterio, el Gouverneto. No es tan conocido, pero dada la poca distancia entre uno y otro, también lo fuimos a ver. Este último no nos sorprendió tanto, es mucho más austero que Agia Triada. Tras pasar por un bosquecillo se llega al edificio exterior, que es rectangular y se asemeja a una fortaleza. Si atravesamos la pequeña puerta principal, accedemos a un patio ajardinado, en el centro del cual está la iglesia. El interior de ésta es igual de barroco que el de Agia Triada. Todo esto lo hicimos solos, allí solamente había gatos y cigarras cantando (y puede que algún monje asomado a las ventanas).

Como nos estábamos achicharrando literalmente, decidimos volver al coche y poner a tope el aire acondicionado. Nos dirigimos hacia Kournas, a unos 50 km dirección Rethymno, para ver el lago y comer por allí. Por el camino, pasamos cerca del yacimiento de Aptera (que teníamos apuntado como visita opcional), pero no tuvimos valor de pararnos a ver ruinas romanas con la temperatura que hacía. Según nos vamos acercando a la zona de Georgioupoli, empezamos a ver resorts y hotelazos en primera línea y la verdad es que nos quedamos sorprendidos, porque a pesar de que la zona donde nos hospedamos también es bastante turística, no hay alojamientos de este tipo. Nosotros nos alejamos del mogollón y cogemos una carretera secundaria un poco al azar para buscar un restaurante. La gracia es que en Creta hay “taverns” por doquier, así que algún km más adelante nos paramos en la taberna Nikos (que de hecho nos llamó la atención porque podíamos dejar el coche debajo de un emparrado y había zona infantil). Tras comer, descansar y columpiarnos un poco, vamos a echar un vistazo al lago.

El lago Kournas es famosete por ser el único lago natural de agua dulce de Creta. Recoge sus aguas de las cercanas montañas blancas "Lefka Ori". Visto desde cierta altitud (en la carretera de acceso hay algún mirador) es muy bonito, ya que está rodeado de montañas verdes y el color de sus aguas varía según le da la luz. Pero una vez abajo, nos decepcionó un poco ya que por la zona hay varios restaurantes, un kiosko de alquiler de barcas, tiendas y bastante suciedad. Habíamos leído que era zona protegida por su biodiversidad, pero no nos dio la impresión de paraje idílico...y se nos pasaron las ganas de bañarnos en él. Nos conformamos con la foto hecha desde arriba.

Vista del Lago Kournas

Playa de Falassarna

Está claro que alguna vez en la vida habrá que volver a Creta. No sólo porque deliberadamente hemos decidido ver sólo la parte oeste; además es que nos vemos obligados a cambiar planes sobre la marcha debido al calor que está haciendo. Son las vacaciones más abrasadoras que recuerdo. Estamos a finales de Junio y para hoy se espera una máxima de 45 ºC, así que nuestro plan inicial de hacer senderismo por alguna de las famosas gargantas de Creta (¿Samaria?), nos parece una locura yendo con una niña pequeña. Cambiaremos excursión por remojón. Tras desayunar, consultamos el amplio catálogo de playas que tiene la isla y nos decidimos por Falassarna. A unos 45 km de nuestro apartamento y en un emplazamiento muy bonito, nos acabó gustando más que Elafonissi (influye el hecho de que aquí había menos gente). La cala que escogimos estaba rodeada de pequeños acantilados y el agua era taaaaan transparente... Había oleaje, pero solo el justo para que el baño fuera más divertido. Disfrutamos mucho en esa playa. Aunque me imagino que en temporada alta debe ponerse hasta arriba de hamacas y sombrillas.

Ya no tuvimos tanta suerte a la hora de comer, porque el único restaurante que localizamos a la vuelta tenía el ventilador (que no aire acondicionado) estropeado. Así que comimos sudando y deseando escapar de allí, pero esas son las típicas cosas de las que te ríes cuando las recuerdas....


Playa de Falassarna























Continuará...

RELATO DE VIAJE A CRETA, por Miriam

lunes, 10 de julio de 2017

VACACIONES EN CRETA - Junio/Julio 2017

Se puede preparar un viaje hasta el último milímetro, consultar guías, mirar mapas y distancias, planificar visitas… pero si cuando llegas allí, el país está bajo una ola de calor antológica, se te va todo un poco al garete.  Según la agencia EFE:
La ola de calor que sufrió Grecia durante los últimos cuatro días, en los que los termómetros superaron con amplitud los 40 grados, causó un muerto en la isla de Creta, en el sur del país, informa hoy la prensa local (…) Solo en Creta fueron ingresadas en diversos hospitales por insolaciones 27 personas, dos de las cuales permanecen en estado grave (…) Esta isla registró la más alta temperatura de toda Grecia, 45,9 grados, en el sur, en la región de Mesará.
En este relato de viaje a Creta, explico cómo nos adaptamos a las inclemencias climatológicas para pasar nuestra semana y pico de vacaciones de la mejor manera posible.

Llegamos a Atenas el lunes 26 de Junio sobre el mediodía, con un vuelo desde Barcelona de unas 2h 50min. En realidad, para llegar a Creta ya no es necesario pasar por Atenas si se va desde Barcelona, dado que hay vuelo directo a su capital, Heraklión. Pero el horario de los vuelos nos echó un poco atrás porque son nocturnos y se llega sobre las 4 de la mañana a la isla. Yendo con la peque nos pareció un poco tostón viajar de madrugada. Mirándolo por el lado positivo, la escala en Atenas tanto a la ida como a la vuelta, nos permitió revisitar la ciudad y viajar en ferry! (el barco-casa para nuestra niña). Por el lado malo, el calorazo que pasamos esa primera tarde en Atenas con las mochilas a cuestas, y por supuesto la pérdida de tiempo que supone.

Nuestro objetivo una vez aterrizados era llegar a la Plaza Sintagma, comer en algún lugar tipo McDonalds, fresquito y de donde no te echen aunque estés 4 horas dentro. Dar un paseo en la medida de lo posible e ir hacia el puerto a embarcar. Para evitar el calor y posibles extravíos, decidimos coger un taxi en el aeropuerto, a lo loco, sin preguntar ni nada. Un error garrafal. La carrera Aeropuerto – Atenas cuesta 40€. El metro cuesta la mitad, (18€, dos adultos) y te deja exactamente en el mismo sitio (Syntagma Station), ahí lo dejo.

Tras comernos unos menús Big Mac nos hacemos los valientes y, mochilas en ristre, atravesamos la Plaza Sintagma, ardiente cual desierto del Gobi, para ir a ver el edificio del Parlamento y la tumba al soldado desconocido. Tenemos un pelín de suerte y logramos ver el final del cambio de guardia. Estamos en el corazón de Atenas, un lugar histórico, pero lo único que nos viene a la cabeza una y otra vez es cómo soportan los soldados esos uniformes, con el calor que hace…

El Parlamento Heleno
Enfilamos una de las calles que parten de Sintagma, Stadiou, que nos llevará hasta la Plaza Omonia. En Omonia cogeremos el metro hasta el puerto de El Pireo. Es un paseo de 15 minutos, pero tenemos que pararnos a beber algo fresco a medio camino, a riesgo de morir deshidratados. La verdad es que nos tomamos el día de hoy con cierto desinterés, dado que ya conocemos la zona (y además luchamos contra los elementos físicos, no lo olvidemos).

Parada técnica
Llegar al Pireo en metro es sencillo porque está perfectamente señalizado y además el personal te ayuda en todo momento. El puerto más grande de Grecia está como estaba hace 10 años. No ha cambiado nada. La terminal de pasajeros es una explanada de asfalto enorme con barcos enormes atracados aquí y allá. Las compañías tienen sus casetas “a pie de barco” y hay que dirigirse a ellas para obtener los billetes aunque se hayan comprado online. Es tan grande el puerto que hay un autobús gratuito que va circulando entre las diferentes zonas de embarque. Al pasajero eventual puede parecerle un poco caótico, pero cualquiera que trabaje allí sabe ubicar perfectamente cada barco con sus respectivos horarios y os indicarán donde hay que ir. Los ferrys permiten embarcar hasta tres horas antes de la hora de partida y eso hicimos. A las seis de la tarde estábamos en nuestro camarote bajo el chorro del aire acondicionado y deseando que se acabase ese día ya….

El ferry nocturno El Pireo - Chania sale a las 21.00 y llega a las 6 y algo a Chania. Recién llegados a Creta y ya con una temperatura cercana a los 30 grados, tuvimos un pequeño contratiempo, debido a un malentendido nuestro. Habíamos contratado un coche de alquiler con Sixt, con quienes habíamos pactado la recogida del coche en "Chania Port" a las 9 de la mañana. ¿Qué hacíamos desde las 6 hasta las 9 en ese puerto minúsculo donde no hay nada? En fin, que decidimos coger un taxi hasta el centro de Chania para por lo menos poder desayunar. Fue la primera toma de contacto con una ciudad a la que le teníamos muchas ganas y que pudimos contemplar casi vacía (eso no puede decirlo todo el mundo, dado lo turística que es). Hicimos unas cuantas fotos del puerto veneciano a solas, desayunamos en una cafetería chulísima y hacia las 8 de la mañana llamamos a la oficina de Sixt para intentar recoger el coche antes. Una vez realizado este trámite, nos fuimos en busca de nuestro alojamiento.

Recién llegados al puerto

Un buen desayuno y listos

El amanecer en el Puerto Veneciano

Mezquita de los Jenízaros en solitario

RELATO DE VIAJE A CRETA,  por Miriam.